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Cartulinas apiladas en ángulo, en rojo, azules y gris claro
Taller del
Cuaderno Cosido
de la Ladera
Puertas Abiertas
El taller es un espacio privado abierto al público a diario, que sirve como lugar de oficio, de pausa y de encuentro con el papel.
Taller del
Cuaderno Cosido
de la Ladera
Cuaderno de tela gris atado con una banda elástica

Cuaderno Cosido 
El Oficio 

Un cuaderno bien cosido se abre sin esfuerzo y se cierra sin ruido.

El taller toma su nombre de la costura que une los pliegos y los vuelve un solo cuerpo, la puntada más humilde del oficio.

Trabajamos con una manera simple y paciente de hacer, que llamamos «la costura corta»: gestos pequeños, hechos con mucho cuidado y atención, en lugar de proezas extraordinarias. 

Prensas de tornillo alineadas contra una pared clara

Cuaderno Cosido 
Casa de la Ladera
Zona de la Costa

Todos los días
de la mañana a la tarde

Escríbenos
Cómo llegar

El Taller del Cuaderno Cosido está en una ladera frente al mar.

Es un espacio privado y abierto al público a diario, para el oficio, la pausa y el encuentro con el papel.

El taller es una invitación de quienes lo hacen a quienes viven alrededor.

Somos un colectivo pequeño que cree en la calidad y el buen ánimo, hasta en lo más cotidiano.

 

Te pedimos.

Dejar el auto abajo y subir a pie

Entrar por la escalera del lado sur

Lavarse las manos antes de tocar el papel

No comer ni beber junto a las mesas

Llevarse todo lo que se trae

Cerrar la puerta y apagar la luz al salir

Escribirnos si necesitas ayuda

Gracias por venir

Escalera apoyada en una estantería de libros antiguos

El sonido del taller es el del propio trabajo: el pliego que se dobla, la plegadera que lo marca, la aguja que cruza el lomo.

Se oye también la prensa de hierro, que baja despacio, y al fondo una tijera que corta cartón.

No hay música ni voz. Solo el oficio, tal como suena a media mañana, con la ventana abierta hacia el mar.
 

Lo que se oye a media mañana en el taller, en el orden en que suele ocurrir.

Plegadera sobre el pliego. Un roce largo y seco: el hueso marca el doblez y el papel cede.

Aguja en el lomo. Un tirón corto del hilo encerado, que se tensa y se asienta.

Prensa. Una vuelta lenta del tornillo y un golpe sordo de madera cuando el peso se apoya.

Tijera. Un corte limpio sobre el cartón, dos veces, sin apuro.

Entre un gesto y otro hay silencio. El taller no lo llena.

Cuando termina la mañana, la puerta se abre para quien llega y el sonido vuelve a empezar.

Aguja con hilo rojo sobre una tela clara
Pliegos cosidos de pie sobre un fondo negro
Cuaderno de tapa negra con la costura a la vista
Manos que cosen con aguja una tela de lino
Ovillos de hilo encerado en tonos tierra
Conos de hilo rojo y blanco sobre una mesa
Hojas de papel crema curvadas unas sobre otras
Borde barbado de un papel de algodón
Pliegos de papel con el borde irregular, apilados
Esquina de una pila de papel oscuro
Prensa antigua de rodillos sobre un banco
Tres cuadernos de cuero apilados sobre una mesa de madera
Papel jaspeado en rojos y naranjas
Papel jaspeado en azules con vetas claras
Papel jaspeado en tonos óxido
Cabezada trenzada y canto dorado de un libro encuadernado en cuero
Cuaderno de tapa negra con una lámina de madera como marcapáginas
Herramientas de mano ordenadas en una pared de madera
Pila de cuadernos con los cantos de colores
Hojas de un libro abiertas en abanico, con una guarda roja
Canto de un libro grueso sobre una mesa de madera
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Elemento de muestra · Moxen